Los movimientos en contra de la existencia de los derechos de autor continúan; ayer leí una noticia de hace unos días que decía que un grupo de internautas suecos habían creado un partido político llamado Piratpartiet cuyo lema para la campaña de las elecciones de septiembre será «la abolición de la propiedad intelectual». También se hace una mención de la necesidad de la despenalización del intercambio de archivos en Internet sin ánimo de lucro, algo que como he dicho muchas veces ya es una realidad en España ya que ésto no es un ilícito penal (más gravoso) aunque sí podría ser un ilícito civil.
Probablemente este grupo de internautas no consigan llegar muy lejos, pero al menos ya han conseguido captar la atención de miles de personas a través de Internet y de los medios de comunicación más importantes. Incluso aunque llegasen a conseguir el escaño que se han impuesto como objetivo, destruir todos los tratados internacionales y las leyes sobre derechos de autor no es una tarea sencilla, sería una vuelta al comunismo intelectual que reinaba en muchos países en los que hoy la propiedad de los autores no se discute.
Pero ya desde un punto de vista más pragmático, la abolición de cualquier derecho de autor ¿ayudaría a la creación?. Es un hecho indiscutible que cuando un artista vive de sus creaciones es más proclive a seguir creando. Imagináos el caso de un pintor que crea una obra que puede ser legalmente copiada y distribuída sin restricciones por terceras personas, que al no tener obligación de pagarle al autor, pueden lucrarse sin que los autores puedan defenderse.
Porque la relajación de las leyes de derechos de autor para crear obras transformadas (versiones de canciones, crear obras de otras obras, es decir, «beber» de una obra para crear otra) creo que es una necesidad; eso sí que creo que ayudaría a la creación. En cambio, expoliar a los autores de cualquier derecho no creo que fomente la creatividad, o aún más, el acercamiento de obras al gran público que es la parte realmente costosa del negocio cultural.
Estoy seguro que captaría más lectores si dijese que los derechos de autor deberían desaparecer, pero ¿realmente la abolición de la propiedad intelectual ayudaría a la cultura de un país? Desde luego campañas como la que acaba de iniciar el Ministerio de Cultura no van a hacer que el nivel de piratería descienda ni tampoco las palabras de la industria musical y cinematográfica, pero una armonización de los intereses de los cuidadanos y los productores culturales sí podría hacer que ambas partes salgan beneficiadas de esta «guerra».
Cultura Libre, sí: de intereses políticos, económicos; Derechos de Autor, también.
Claro que abolir la propiedad intelectual es bueno para la cultura de un paÃs.
Y le pido que se haga las siguientes preguntas: Para que me sirve la cultura si yo no puedo acceder a ella (cómprala). Como puedo producir cultura (o por lo menos innovar un poco) si no tengo acceso a la cultura creada por otros.
La compra no es la única forma de «acceder» a la cultura; si queremos disfrutar de contenidos audiovisuales podemos ver la televisión o escuchar la radio (tradicional o por Internet), hay salas de cine subvencionadas a precio simbólico, exposiciones gratuitas, bibliotecas públicas en las se prestan Cd’s, DVD’s, libros, revistas, periódicos. En fin, creo que el acceso a la cultura de forma gratuita está garantizado en España (de mejor o peor medida, eso no lo discuto, pero al menos hay formas de acceder sin tener que comprar).
Para producir cultura es bueno y fundamental haber «bebido» previamente de otras obras, pero esto no tiene que suponer que te «inspires» de tal forma que realices un plagio; se pretende que las obras no sean innovadoras sino originales y esa originalidad (como algo que no existÃa antes) debe ser recompensada de alguna forma.
Respeto tu forma de pensar, pero creo que esta abolición, para ser factible tiene que llevar consigo más fundamentos.
Un saludo